
ENTRENADOR, NO VENDEDOR DE RUTINAS
Llevo años entrenando, compitiendo y acompañando a personas que ya lo habían intentado antes sin conseguir sostener el resultado.
He pasado por el entrenamiento funcional, la calistenia y el culturismo natural, y he testeado en mí cada cosa que propongo. De ahí salió el sistema: de entender que el problema casi nunca es entrenar más, sino entrenar lo correcto de forma consistente y con un plan que encaje en tu vida real.
Tú pones el compromiso.
Yo pongo el sistema.
LO HE PROBADO ANTES EN MÍ
Competir me enseñó algo que no se aprende leyendo: que el resultado no lo da la sesión heroica, lo da la suma de semanas hechas bien cuando no apetece. Y que el plan que no encaja en tu vida no se abandona por falta de ganas: se abandona porque no cabía.
Por eso no te voy a mandar un plan de competidor. Te voy a mandar el tuyo, con lo que sí puedes sostener.



EL PLAN SE PREPARA, NO SE SACA DE UNA PLANTILLA
Detrás de cada plan hay un rato sentado mirando tu caso: de dónde partes, cuántos días tienes de verdad, dónde entrenas, qué has probado ya y qué se te ha caído antes.
Después viene lo que de verdad cambia el resultado: revisarlo cada semana y ajustarlo. Un plan que no se ajusta deja de servir en cuanto tu vida se mueve, y tu vida se mueve.
VER CÓMO FUNCIONA EL SISTEMAESTO NO VA DE VIVIR PARA ENTRENAR
Va justo de lo contrario: de que entrenar te sirva para el resto. Para llegar con energía al final del día, para que la ropa te siente como quieres y para no tener que elegir entre cuidarte y tener una vida.
Si el plan te obliga a renunciar a todo lo demás, no es un buen plan. Es uno que vas a dejar.

¿EMPEZAMOS?
Cuéntame de dónde partes. Son unas preguntas y no te compromete a nada.

